Oficia misas, realiza ceremonias de matrimonio y bautismo, y dice no cobrar por sus servicios. Pero hay un pequeño gran detalle. No es sacerdote, al menos no de la iglesia católica tradicional. El obispado de Chillán lo denunció públicamente cuestionando la validez de sus sacramentos. El llamado es a no dejarse engañar".
Resumen y análisis de la jornada informativa en nuestra señal abierta: edición completa de nuestro noticiero.
