Para quienes usamos el Metro de Santiago somos testigo de cómo el comercio ilegal se toma las estaciones del tren urbano y se toman el espacio con violencia e inseguridad para los pasajeros frente a una actitud impune de los vendedores.
Para quienes usamos el Metro de Santiago somos testigo de cómo el comercio ilegal se toma las estaciones del tren urbano y se toman el espacio con violencia e inseguridad para los pasajeros frente a una actitud impune de los vendedores.