El hecho ocurrió el pasado 10 de julio cuando el hombre salió de su domicilio en estado de exaltación después de que siete niños tocaran el timbre de su vivienda dos veces como parte de un juego. Posteriormente, abordó su camioneta y persiguió a los menores de edad por distintas calles del sector.
El hecho ocurrió el pasado 10 de julio cuando el hombre salió de su domicilio en estado de exaltación después de que siete niños tocaran el timbre de su vivienda dos veces como parte de un juego. Posteriormente, abordó su camioneta y persiguió a los menores de edad por distintas calles del sector.