Más de dos semanas lleva la cruz de una icónica iglesia viñamarina con riesgo de precipitarse a la avenida desde 40 metros de altura. La estructura se soltó luego del sismo 6,0 que remeció la región y ni siquiera bomberos con su escalera telescópica logró llegar hasta su ubicación. El párroco aseguró que incluso evalúan sacarla con un helicóptero.
Más de dos semanas lleva la cruz de una icónica iglesia viñamarina con riesgo de precipitarse a la avenida desde 40 metros de altura. La estructura se soltó luego del sismo 6,0 que remeció la región y ni siquiera bomberos con su escalera telescópica logró llegar hasta su ubicación. El párroco aseguró que incluso evalúan sacarla con un helicóptero.